Aumentando el fondo de mis libros de montaña, que crece exponencialmente sobre otro tipo de libros, lo cual me tengo que hacer mirar urgentemente, acabo de poner sobre la librería, una vez terminado, el hijo bibliográfico de Steve House, uno de los mejores alpinistas de lo últimos años, que ha cambiado por una vez los piolets por las teclas del ordenador (iba a decir por la pluma pero me parece que ya no es el caso).
Beyond the Mountain recoge sus andanzas verticales y frioleras por esos montes de Dios desde que era un zagal imberbe con gafas demasiado grandes hasta sus últimas proezas en tierras himaláyicas o americanas junto con Vince Anderson. Sorprende saber que todo empezó con un viaje de intercambio en Eslovenia, patria del alpinismo comprometido y de categoría, de donde, además de la lengua vernácula, se llevó en su mochila la pasión que ha encendido toda su vida y que ha dirigido sus pasos en una única dirección, hacia arriba, aunque haya dejado a la vera del camino otra cosas supuestamente más importantes.
Desde ahí, Steve repasa sus principales hazañas heladas planteando constantemente las eternas dudas que asaltan a todo alpinista que se juega la vida en cada intento, que si sí o que si no, que a dónde voy, que por qué estoy aquí, que si merece la pena. Las respuestas yacen en el fondo de sus páginas y de sus fotografías, en la luz y la oscuridad, el terror, la iluminación, en cada amigo perdido y cada senda desestimada. Despoja su alma de cargas y desvela el corazón de la manzana de Mishima que aparece un par de veces en sus líneas. Para acabar encontrando lo que está más allá de la montaña.
Quizás digo lo mismo de cada libro de montaña que leo, la pasión obliga, pero colocaría éste de Steve House entre los que más me han calado de los que he leído, tal vez junto con Mi Mundo Vertical del gran Jerzy Kukuczka o Montañas de una Vida del enorme Walter Bonatti.
El libro, por cierto, no está editado en castellano, y dudo que alguna vez lo esté, por lo que hay que devorarlo en inglés, ya sea en la edición americana o en la británica.

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